EVOLUCIÓN, MUTACIONES Y DISEÑO INTELIGENTE

Artículo de diciembre 2017

http://www.amazon.com/author/carlospalacios

Hacia 1940 Richard Goldschmidt sugirió un nuevo modelo de especiación (generación de las  especies biológicas) basado en la idea de las macro-mutaciones, sugerencia que fue complementada en 1972 por Stephen Jay Gould, con su equilibrio puntuado. Según este último, las especies viven largos períodos de estabilidad que pueden ser de millones de años, interrumpidos abruptamente por otros de duración “breve” (que puede ser de miles de años), de modo que la evolución en su conjunto no resulta ser un proceso de velocidad constante, sino variable, discreta o “puntuada”.

Lo novedoso de este modelo son los períodos breves. En ellos se producen masivas emergencias de nuevos caracteres e individuos, que dan lugar a nuevas especies, produciéndose también masivas extinciones. Las nuevas especies no aparecen con la lentísima gradualidad que antes se suponía, sino en forma relativamente abrupta, y totalmente formadas. Esta visión neo darwiniana de la evolución implica que aunque existiese un proceso paulatino, muy paulatino, de transformación de los órganos, debido a su uso y desuso, ello no es lo decisivo en el proceso evolutivo en su conjunto, pues hay caracteres y especies que aparecen en forma relativamente abrupta en los períodos breves.

Ahora bien, ¿la emergencia de las especies obedece a un diseño preestablecido, más allá de que ocurra de manera lenta o abrupta? Esta cuestión nos introduce en el controvertido tema del diseño inteligente. Hay quienes opinan que desde el punto de vista científico no hay diseño inteligente, pero sí desde el punto de vista humano (¿acaso la ciencia no es también parte de lo humano?), y que la selección natural explica el diseño de todo ser vivo. Dada mi neófita condición en este campo, me resulta difícil entender estos dos asertos.

Respecto al primero, me es difícil entender que no haya diseño en la naturaleza, habida cuenta de su organización y equilibrios inmensamente complejos y delicados. Dado que tanto en el mundo de lo micro (estructura del átomo, por ejemplo) como en el de lo macro (sistemas cósmicos, por ejemplo) los diseños se muestran por todas partes, me parece que lo que realmente amerita un debate no es la existencia misma del diseño, sino su origen: ¿es de origen natural-espontáneo o sobre natural-volitivo? La célula, esa maravilla con la que empieza la vida, es otro contundente ejemplo de lo que estoy diciendo. De extraordinario diseño, capaz de dar origen a otras formas de vida, la célula es un complejísimo sistema de almacenamiento de información, procesamiento y replicación. Sus genes, conjuntos de instrucciones químicas codificadas, forman la estructura en doble hélice del ADN. Es sencillamente absurdo creer que en esta maravilla de la naturaleza no exista diseño alguno. Es evidente que diseño sí hay, el punto es cuál es su origen.

Respecto al segundo, el de que la selección natural explica el diseño de todo ser vivo, también me resulta difícil entenderlo, en especial cuando se consideran los micro seres vivientes y por ende sus micro diseños. En efecto, ¿cómo explicar que la selección natural (uso y desuso de órganos, entre otras leyes de la selección natural) determine los micro diseños? Más aún,  ubicándonos en el período de la pre-vida, cabría preguntar: ¿cuál fue el proceso de selección natural por el cual los fragmentos moleculares de hace cuatro mil millones de años dieron el primer paso hacia la vida al formar nuevas y más complejas moléculas?, ¿cuál fue el proceso de selección natural que produjo las primeras moléculas?, ¿qué usos y desusos intervinieron? Y luego, ya en el período propiamente vital, ¿cuál fue el proceso de selección natural que determinó la existencia de las primeras células, con sus códigos químicos del ADN, y luego, que las células procariotas deviniesen en eucariotas?, ¿y qué selección natural fue la que comandó a las células para reunirse y formar los primeros seres pluricelulares? Sencillamente no entiendo cómo así la selección natural explicaría el diseño de TODO ser vivo, como suele sostenerse.

Ahora, suponiendo como verdad que no se hubiese probado científicamente la existencia del diseño inteligente, debo agregar que tampoco se ha probado científicamente su inexistencia. Por otra parte, también surgen otros interrogantes. En vista de ciertas irregularidades y deformaciones que se observan en la naturaleza, algunos sostienen que si hay diseño éste sería chapucero, no inteligente. Pregunto: de la existencia de un diseño aparentemente chapucero ¿debe inferirse que el Diseñador también lo es?  Carl Sagan  ya sostuvo esto último  cuando después de decir que “…quizás algunas especies quedan destruidas cuando el Diseñador está descontento con ellas e intenta nuevos experimentos con diseños mejorados”, se pregunta: “¿…no debería haber sido capaz un Diseñador de suprema competencia de hacer desde el principio la variedad deseada?” (“Cosmos”, Cap. II).

Como se ve, aquí hay dos cuestiones involucradas: una, la de que si existe o no diseño inteligente, y, otra, la de que, si lo hay, existe o no un Diseñador.  Ambas cuestiones me llevan allende la ciencia, por eso, y apoyándome en la razonabilidad humana (que va más allá de la ciencia), no meramente en la racionalidad científica (que no puede rebasar su propio ámbito metodológico), debo decir que no encuentro razones para descartar que exista diseño y Diseñador, ni para pensar que tal diseño sea indefectiblemente chapucero.

Ante la grandiosidad de la naturaleza no puedo menos que percatarme que hay leyes que ordenan el cosmos, y que la existencia de la naturaleza no puede explicarse por el azar y la mera espontaneidad, es decir sin un diseño inteligente y volitivo. El propio Darwin, antes de volverse agnóstico, dijo que hay grandiosidad en la concepción de que la vida “ha sido alentada por el Creador” en pocas formas o en una sola (El Origen de las Especies). Cuando se examina la célula en toda su maravillosa complexión y funcionalidad uno no puede menos que percatarse que tiene un fabuloso diseño.

Y lo más peliagudo: ¿Hay chapucería en tal diseño? Y si lo hay, ¿significaría que el Diseñador también es chapucero? Desde el punto de vista humano es entendible que ante ciertas anomalías genéticas se piense que son fallas de diseño. Pero, ¿y si desde el punto de vista del Diseñador forman parte de su diseño, con propósitos a largo plazo que ahora no entendemos? El natural envejecimiento y debilitamiento biológico de nuestros organismos, y la posterior extinción de nuestro cuerpo físico, están determinados en nuestros genes, ¿entonces, esas cosas también son anomalías y manifestaciones de un diseño chapucero?

En suma, y siempre en referencia al debate sobre el diseño inteligente, me parece que en el fondo lo que lo atiza es la mera controversia norteamericana producida en torno a que el creacionismo se deba o no enseñar en las escuelas como teoría científica. Creo que centrar la atención en tal contienda devalúa la idea misma del diseño inteligente, constriñéndolo a los avatares de esa contienda. En lo personal, me parece evidente que en la naturaleza sí existe un diseño inteligente, inteligentísimo en realidad, y lo que debiera estar en debate no es su existencia misma sino su origen, esto es, si es de origen natural o sobre natural, es decir, si es espontáneo o volitivo.

 

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