- La teoría cuántica dice que la consistencia (consistir en) primordial de la materia es la energía, solo energía. Partículas parpadeantes sin masa, puramente energéticas, pero “capaces de crear un universo” en palabras de un filósofo indio (aunque sin decir que por sí solas tengan esa capacidad, Deepak Chopra en “Conocer a Dios”).
Si esas partículas tuvieran capacidad creativa significaría que también tendrían objetivos, es decir, que son teleológicas, pues para crear algo primero debe haber objetivos y voluntad de obtenerlos. ¿Y cómo se explicaría que partículas puramente energéticas tengan objetivos y voluntad para obtenerlos? Por sí solas no los pueden tener. Eso solo puede explicarse con la intervención de algo exógeno a las partículas, que sí tenga objetivos y voluntad, y los aplique a través de las partículas.
- Ese algo exógeno sería lo que fija objetivos a las partículas. Y no solo que no es razonable pensar que por sí mismas las partículas fijen sus propios objetivos, sino que tampoco es razonable pensar que sus objetivos surgieron de manera espontánea en ellas. Estas consideraciones llevaron a Chopra a sostener que el poder que creó el universo “está más allá de la energía”. Claro, más allá de la energía de las partículas energéticas.
- Por otra parte, para crear cosas las partículas energéticas deben hacerlo siguiendo patrones o modelos -modelos cuánticos- para que el mundo de la fisicidad no sea un caos. Si no siguiera modelos fijos y estables lo creado estaría sujeto a variaciones permanentes, y a caos. Unos árboles serían creados con sus ramas, frutos y hojas bajo tierra, y otros sobre ella. Solo la existencia de modelos fijos y estables de organización y agrupación de las partículas energéticas podría e explicar que la incertidumbre que se cree reina en el mundo cuántico pueda producir las certidumbres del mundo que conocemos.
- ¿Pero cómo se explica la existencia de los modelos cuánticos en sí mismos? Eso es todo un desafío y un misterio, pues ¿qué puede ser anterior a la energía pura que sea causa de ésta, y de crear modelos para que esta energía se enmarque en modelos para crear cosas? Algo debe haber, algo capaz de diseñar los modelos y ponerlos a funcionar, porque no es lógico suponer que esas partículas de energía por sí solas puedan crear modelos. Debe haber una entidad que lo haga, una entidad de la cual se puede columbrar su existencia, pero no su consistencia. Razón tiene Chopra al decir que el poder que creó el universo “está más allá de la energía”.
- Entonces cobra fuerza la pregunta: si los modelos en sí mismos existen ¿cómo así existen? ¿Por pura espontaneidad? ¿Por evolución? Como en la espontaneidad no hay objetivos descarto esta primera opción. Pero ahora, antes de seguir adelante con nuestro análisis cabe preguntarnos si puede haber algo volitivo que sea capaz de diseñar modelos para tantas y tantas cosas tangibles e intangibles, para infinidad de cosas, que existen en el universo. ¿Es que hay algo que pueda hacerlo? Aparentemente no lo hay. Volveremos luego sobre este punto.
- Regresemos ahora a esa pregunta que toma fuerza, la de como así existen los modelos en sí mismos. Descartada la primera opción queda la segunda, la de la evolución. ¿Surgieron los modelos cuánticos por evolución? La evolución requiere de algo que evolucione. ¿Qué sería ese algo inicial cuya evolución lo conduzca a transformarse en modelo hecho y derecho? Téngase en cuenta que como los modelos son entes intangibles ese algo inicial que evoluciona también tendría que ser de esa naturaleza, intangible. Definitivamente los modelos cuánticos en sí mismo tampoco pudieron haber sido traídos a la existencia por pura evolución. Solo una Mente Infinita, la que creó el universo, pudo hacerlo.
- Conclusión. En la naturaleza hay muchas maravillas que no pudieron haber surgido espontáneamente ni por mera evolución, por ejemplo el ADN que se aloja en el núcleo de la célula, maravillas que nos persuaden a reconocer la existencia de una Mente Infinita, DIOS. Son los indicios de Dios. Los modelos cuánticos constituyen otro de esos indicios.
cmpm1936@gmail.com
Los comentarios están cerrados.