| La incoherencia es de necios, y de sabios la coherencia. Pero también es de sabios el entender que no toda incoherencia es irracional y mala, y que no toda coherencia es racional y buena. |
La falta de sindéresis y coherencia fue objeto de críticas por parte de Jesús, como cuando en respuesta a la acusación de que expulsaba demonios por medio de Beelzebub -el gobernante de los demonios- dijo que todo reino dividido contra sí mismo viene a parar en desolación. Es decir, el demonio expulsando demonios: en eso consistía la falta de coherencia que Jesús les echó en cara a sus acusadores.
Es que entonces, como hoy, se echaba mano de argumentos efectistas pero falaces, sin medir las consecuencias, y sin percatarse de que la falta de coherencia siempre pasa factura. El efectismo obedece a un afán desmedido de causar impresión y fuerte impacto en el oyente, espectador o lector, sin importar que, para lograrlo, se caiga en exageraciones irresponsables, se falte a la verdad y se incurra en incoherencia.
En esa ocasión el efectismo que perseguían los adversarios de Jesús consistía en presentarlo como aliado del demonio, sin importarles, o sin percatarse, que al así hacerlo incurrían en grave incoherencia, como Jesús les demostró, haciéndoles quedar en ridículo. Utilizaron algo muy parecido a lo que hoy se conoce como la falacia del hombre de paja, distorsionando el origen del poder de Jesús para volverlo vulnerable y atacable, para volverlo un hombre de paja.
Jesús criticaba a quienes aducían que la frugalidad de Juan (el bautizante) era producto de tener demonio, y cuando se trataba de Jesús decían que era glotón y dado a beber vino. Es decir, si uno es frugal, malo, tiene demonio; si no lo es, también es malo, pasando por alto que lo que realmente cuenta son las obras de frugales o no frugales.[2] Otra vez, lo que Jesús criticaba era esa falta de coherencia y de recto raciocinio de sus enemigos, que los hacía caer en juicios falaces e inconsistentes. Se trata de una actitud negativista muy actual, por eso el aforismo popular de hoy en día: palo porque bogas, palo porque no bogas. Y no se crea que es algo de poca monta; no lo es porque se trata de una actitud de negatividad que se la practica en todos los niveles sociales y de poder, que causa daño, y que agrede la consciencia racional del ser humano.
Antes de continuar debo destacar que la crítica de Jesús a la incoherencia apuntaba al sustrato de ésta, a su ser, a su mismidad. Aclaro esto porque la crítica de Jesús no impide tomar en consideración los matices y circunstancias que se presentan en la vida diaria, ni impide juzgar esos matices y circunstancias con la flexibilidad perspicaz y justa que también predicó. Para aclarar el punto podríamos decir que no toda incoherencia es negativa, ni toda coherencia es positiva.
No toda incoherencia es negativa: al descubrir la verdad y tenerla en cuenta en una acción posterior, ésta puede ser incoherente con una anterior que haya sido errada sin que el sujeto supiera en ese momento que lo era. En este caso no importa incurrir en incoherencia porque ésta habría sido consecuencia de la búsqueda de la verdad, y evidentemente no se puede sacrificar la verdad en aras de la coherencia. Más aún, en casos como éstos, lo que hay en realidad es una completa coherencia a un nivel superior: coherencia con la búsqueda de la verdad. Un ejemplo destacado fue el el del inglés Antony Flew, el filósofo ateo más conspicuo del mundo durante más de 50 años, hasta el 2004 en que anunció que había cambiado de opinión y reconocía la existencia de Dios. Como buscador de la verdad, durante su primera etapa fue ateo por convicción, pero al darse cuenta de su error se tornó en creyente en la existencia del Creador, igualmente por convicción. En su primera etapa, la existencia del mal en el mundo fue un argumento que pesó mucho en su rechazo a la existencia de la divinidad, pero en la segunda llegó a la conclusión de que la existencia del mal no era un obstáculo para creer en la existencia de Dios, pues la presencia del mal es un asunto diferente a la existencia misma del Creador.
No toda coherencia es positiva: se puede ser coherente en la práctica del mal, de modo que, por su maldad, una acción posterior sea coherente con la anterior. Un asesino en serie podría ser considerado como coherente con los motivos psicóticos que le llevan a cometerlos. En América Latina las dictaduras del Siglo XXI de las que habla el ex presidente ecuatoriano Oswaldo Hurtado han sido coherentes en sus muy repetidas prácticas de concentración de poder, de aniquilación de las instituciones democráticas, de violación de los derechos humanos y de corrupción. Coherencia total en el mal, pero absoluta incoherencia con la búsqueda de la verdad y la justicia. La coherencia sin verdad y sin justicia no vale nada.
Es que si bien la incoherencia es de necios, y de sabios la coherencia, también es de sabios el entender que no toda incoherencia es irracional y mala, y que no toda coherencia es racional y buena.
Ahora, dejando a un lado los casos puntuales, también hay que señalar que a nivel de la sociedad humana planetaria también existen grandes incoherencias, como la de que exista gente que muere de hambre, al tiempo que diariamente se desperdician grandes cantidades de comida, o de que se destinen grandes recursos a armamentos, mientras muchos no disponen de medios para subsistir. Pero sin perjuicio de la visión de conjunto, tiene lógica que la crítica de Jesús apunte sus cañones a la incoherencia individual y de grupo, pues a fin de cuentas las incoherencias planetarias están construidas con incoherencias individuales y de grupo. Por eso la incoherencia de la que aquí me ocupo apunta a la individual o de grupo, sin desconocer la enorme complejidad e importancia de las grandes incoherencias globales.
Guayaquil, mi ciudad natal, es cosmopolita; bulle en actividad comercial y productiva, aunque con muchos pobres, producto principalmente de la migración campo-ciudad. Por su inclinación hacia los negocios algunos pseudo intelectuales la han calificado de “fenicia”, dándole a este término una connotación peyorativa, pero la verdad es que sus habitantes, más allá de su espíritu emprendedor, también se caracterizan por un acendrado espíritu de solidaridad con los más necesitados. Esto lo han demostrado a través de múltiples facetas, siendo una de ellas su muy extendido y reconocido voluntariado social, un movimiento que atiende las necesidades de los marginados, al estilo de la Madre Teresa de Calcuta, haciendo lo que otros no hacen, llegando donde el Estado no llega.
Pues bien, hubo un momento en el que el voluntariado guayaquileño fue acosado por el gobierno de Rafael Correa a pretexto de control gubernamental, al punto que alguna de las fundaciones sociales de voluntariado se vio obligada a suspender sus actividades, y otras estuvieron en riesgo de tener que seguir el mismo camino. Entonces, esto es lo que teníamos: una ciudad que es considerada peyorativamente por algunos como “fenicia” por su vocación comercial y empresarial, pero que al mismo tiempo era acosada en razón de la amplia labor social que su voluntariado realizaba. Palo porque bogas, palo porque no bogas.
La incoherencia con la verdad y la justicia es muy frecuente cuando de juzgar al prójimo se trata. Son de sobra conocidas las actitudes incoherentes que juzgan negativamente al prójimo sin importar lo que éste haga: si es afectivo y atento se lo tendrá por hipócrita, si no lo es, se lo tendrá por engreído; si habla mucho, será considerado charlatán, si habla poco, tonto; si gasta mucho, derrochador, si gasta poco, avaro; y así al infinito. Son actitudes que se repiten millones de veces todos los días y en todas partes, y que Jesús sabía que perdurarían en el tiempo. Lo que quiero destacar es que Jesús también las percibió en su tiempo, y las rechazó. Pero sobre todo, destaco que en este punto sigue siendo válido el eje central de su mensaje, esto es, que el amor construido, aquel que surge de la voluntad, no del mero sentimiento, es el requisito indispensable para el desarrollo espiritual de la sociedad en su conjunto, y por ende para la elevación de la especie humana, pues con la actitud amorosa individual propugnada por Jesús no existiría ese negativismo. Criticar lo que haya que criticar está bien, pero no se debe, a pretexto de crítica, caer en un negativismo malsano.
En nuestro tiempo la falta de coherencia es pan de todos los días. Un ejemplo fue el caso Wikileaks, que alcanzó resonancia mundial. Wikileaks era una organización mediática dedicada a difundir información confidencial sobre actividades de diferentes entes, especialmente de los gobiernos. Uno de los casos más sonados tuvo lugar en 2010 cuando Wikileaks “filtró” una gran cantidad de comunicaciones intercambiadas entre el Departamento de Estado de Estados Unidos y sus embajadas en todo el mundo. En esa oportunidad este país calificó como ilegal la difusión pública por tratarse de información reservada.
En entrevista publicada en el diario español El País en octubre de ese mismo año, Julián Assange, fundador de Wikileaks, dijo haber sido un activista de la información libre, y que toda información secreta debe estar a disposición de los ciudadanos. Con tan seductoras y efectistas declaraciones parece haber querido justificar la difusión de aquellas filtraciones. Por cierto, si toda información confidencial estuviese a disposición de todos,seborraría de un plumazo toda restricción legal o ética a su difusión, venga de donde venga, justificada o no, afecte o no a derechos de terceros.
Años después, sin embargo, Assange mostró una postura totalmente diferente cuando quien sufría la filtración era su propia organización. Dijo que “…hay que evitar que (Microsoft y Apple) lean nuestras comunicaciones y revisen nuestros registros…”[3] Así mismo, sus abogados anunciaron[4] que estaban estudiando la posibilidad de emprender acciones legales contra Google, por haber entregado a Estados Unidos la información digital con la que contaban ciertos periodistas europeos.
¿En qué se podrían haber basado las eventuales acciones legales de Wikileaks? Según sus propios voceros jurídicos se habrían basado nada más y nada menos que en considerar que fue ilegal la entrega de esa información por parte de Google a Estados Unidos. Es decir, cuando las filtraciones afectasen a Estados Unidos la ilegalidad alegada por este país se la debía rechazar, y los documentos secretos debían estar a disposición de todos los ciudadanos, pero cuando la información era de los periodistas, filtrar su información era ilegal. Así mismo, cuando quien poseyese los documentos reservados fuese la organización de Assange, había que evitar que los lean y revisen los registros de la misma. Doble discurso moral, incoherencia, total falta de sindéresis.
En fin, la coherencia es un valor de la mayor importancia para las relaciones interpersonales, pero también hay que decir que la verdad es un valor superior a ella. En el ministerio de Jesús la verdad juega un papel decisivo. Tan importante y decisivo que él mismo se define como “el camino, la verdad y la vida”[5]
http://www.amazon.com/author/carlospalacios
[1] Basado en el libro “La Sabiduría Profética de Jesús”, del mismo autor.
[2] Mateo 11: 18-19
[3] Videoconferencia en el Campus Party, Quito, septiembre de 2014
[4] Periódico mexicano “El Horizonte”, enero 29/2015
[5] Juan 14:6
Los comentarios están cerrados.